Educación
2 problemas de optimización
¿Qué alumno a qué parada, y qué autobús en qué orden?
Para una escuela privada que transporta a 200-1.500 alumnos con 10-50 autobuses, dos veces al día por la mañana y por la tarde. Al inicio de cada curso hay que tomar cuatro decisiones anidadas: dónde colocar las paradas, qué alumno va a qué parada, qué autobús visita qué paradas y en qué orden, y cómo se reparte la misma flota entre una primaria que empieza a las 7:30 y una secundaria a las 8:30. Los errores cuestan: 90 minutos de viaje solo de ida para un niño de 7 años espanta a las familias, un autobús medio vacío gasta combustible y un autobús tarde se lleva una hora de clase. Rutas dibujadas en una hoja de cálculo hay que rehacerlas desde cero cada vez que llega una nueva matrícula.
¿Qué Asignatura a Qué Hora, en Qué Aula?
Cada inicio de período, un colegio privado con 15–50 docentes, 8–30 grupos y 5–20 aulas, una academia con 30–100 profesores o una facultad universitaria con 50–200 asignaturas debe producir el horario semanal. La decisión: qué asignatura imparte qué profesor, qué día, a qué hora, en qué aula. Restricciones a respetar a la vez: disponibilidad del profesor (la mayoría tiene horas no disponibles), capacidad y tipo de aula (laboratorio, sala de música, gimnasio), no solapamiento del grupo de alumnos, límite de horas consecutivas, descanso del almuerzo, preferencias pedagógicas (por ejemplo, no programar una clase exigente justo después de educación física). Preparar a mano 50–100 asignaturas lleva 2–5 días de trabajo; por encima, semanas de negociación, quejas y revisiones de última hora se vuelven la norma.