1 problemas de optimización
Si es una autoridad municipal de transporte o un operador de una ciudad mediana con 30-200 líneas de autobús, debe responder tres preguntas a la vez: qué líneas se mantienen abiertas, cada cuántos minutos circula cada línea en la punta de la mañana y la de la tarde, y cuántos autobuses de su flota fija van a cada línea. Si la frecuencia en punta es demasiado baja, los pasajeros esperan más de 15 minutos, no entran al autobús lleno y se pasan al coche particular; si fuera de punta es demasiado alta, mueve autobuses vacíos y quema dinero público. Una mesa de planificación que ajusta la matriz línea-parada-frecuencia a ojo no puede cifrar el trade-off entre satisfacción del pasajero y coste operativo, y las decisiones de inversión (añadir una línea nueva o subir la frecuencia de una existente) también acaban en la intuición. Esta página está dirigida a equipos de transporte que quieren rediseñar red y frecuencia con datos a medida que se incorporan nuevos barrios.